viernes, 2 de octubre de 2009

La Red: "How It Should Have Ended"

How It Should Have Ended, o cómo deberian haber acabado...algunas películas.
La animación flash es barata y fácil de realizar, lo que propicia que el talento acabe emergiendo de forma natural.
Aunque solo sirva para sonreir un poquito...
Mis chicas del inglés lo entenderán pronto, los demás vereis que no necesitan traducción.
How It Should Have Ended Terminator:



Y mi favorita, How It Should Have Ended Lord of the Rings:



Un saludo y que aproveche.

jueves, 1 de octubre de 2009

El Sistema Solar, un viaje

El Sistema Solar, nuestro patio de vecinos en el universo, ha sufrido distintas interpretaciones a lo largo de la historia. Un griego diría (si no era Aristarco) que era un conjunto de esferas, con la tierra en su centro, el sol y la luna en una esfera mayor y más allá un velo negro que sujetaba las estrellas.
Hasta el 2006 un colegial aplicado diría que el Sol es el centro y a su alrededor giran los nueve planetas, Mercurio, Venus, La Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.
Si los profesores son los aplicados, la definición actual dista algo de esa que me enseñaron.

La definición de planeta ha sido objeto de discusión hasta el mencionado año.
Hoy por hoy los planetas son los siguientes, Mercurio, Venus, La Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. ¿ Y el pobre Plutón?

Cuando fue descubierto, en 1930, ya existió cierta controversia, pero el tamaño y la clara forma esférica decantaron la balanza a su favor. Tras nuevas mediciones, que le otorgaron un tamaño sensiblemente inferior y el descubrimiento de Caronte, su satélite (1978) y posteriormente dos cuerpos menores orbitando este sistema, Hidra y Nix (2005), terminaron por degradar a planetoide.

En el 2006, el 24 de agosto, la Unión Astronómica Internacional acordó una definición para "planeta":
Planeta es el cuerpo celeste que:
1)Tiene suficiente masa para que su gravedad supere las fuerzas del cuerpo rígido, de manera que asuma una forma en equilibrio hidrostático (lo que les da forma esférica).
2)Ha limpiado la vecindad de su órbita de planetesimales. (cuerpos pre planetarios, polvo y restos como rocas y hielo)

De esta forma nos quedamos, como decíamos con Mercurio, Venus, La Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
Además aparece una categoría nueva, los planetas enanos: Ceres, Plutón, Haumea, Makemake y Eris

Con nuestra pequeña "hoja de ruta" partimos. El Sol ilumina las suaves líneas de nuestra nave. Como salimos de casa, no pasaremos por Mercurio ni Venus pues nuestro hogar es el tercer planeta y único con vida. La Tierra.

Tras planear sobre la roja superficie de Marte entraremos en el cinturón de asteroides, no es la dramática nube de restos que esperábamos, la densidad de material es tan pequeña que es fácil atravesarlo sin ver ninguno. Pero nos detendremos un momento ante un cuerpo curioso, Ceres el primer planetoide.

Llegamos a los monumentos del Sistema Solar, Júpiter con sus anillos, descubiertos en 1979 gracias a la voyager 1. Es el mayor de los planetas de nuestro sistema. Tras él, otro coloso de anillos mucho más famosos, Saturno. Entre ambos suman 2000 veces el tamaño de nuestro pequeño mundo. A pesar de ello son excepcionalmente "ligeros" hasta el punto de que Saturno flotaría si se le pudiese echar a un estanque.

Tras los gigantes gaseosos llegan los gigantes helados, Urano con su anillo azul, de gran belleza y el último planeta, Neptuno observado por Galileo en 1611, pero el gran Galileo se equivocó esta vez tomándolo por una estrella. En 1846 fue redescubierto, esta vez con constancia de su naturaleza. También posee anillos y manchas como Júpiter. Esta vez confirmadas por otra Voyager, la número 2.

Pero en nuestro viaje podemos encontrar más, trás Plutón nos adentramos en el Cinturón de Kuiper una esfera de polvo y rocas que alcanzan tamaños de hasta 1000 Km de diámetro. Este "cinturón" es mas una "colcha" pues envuelve el sistema Solar al completo.
Quaoar, su miembro de mayor tamaño, después de Plutón, tiene 1280 Km de diámetro y un "año" de 286 años terrestres. La distancia al Sol es de 43,37 UA (Unidades Astronómicas). Para hacernos una idea de donde estamos ahora pensad que una UA es la distancia desde el Sol hasta la Tierra, es decir está a 43,37 veces esa distancia del Sol. Una UA es igual a 149.597.870 km. Eso es bastante lejos. Ya no estamos en Kansas. Pero no estaríamos solos, las sondas Voyager nos acompañarían en nuestro viaje. Lanzadas hace 40 años aún funcionan son nuestras embajadoras de un pequeño punto azul de desesperada inteligencia y duro equilibrio entre pasiones y sabiduría, nuestro frágil, azul, hogar.

Pero no hemos acabado, si pudiésemos avanzar un poco más, hasta las 67 UA, llegaríamos a una región donde ningún instrumento humano ha llegado jamás, el Disco Disperso. Aunque posee zonas comunes con el Cinturón de Kuiper, ambos se solapan, su diámetro mayor es sensiblemente superior. En este Disco se encuentra Eris, el más lejano de los planetas enanos (¿una posible parada antes de alcanzar las estrellas?.

Todo está oscuro, el Sol es apenas una esfera diminuta, algo más brillante que el resto. Hace frío (-250 ºC)y hace mucho que partimos ya. Es fácil perderse aquí.
Estamos en la Nube de Ort, 5000 UA hemos recorrido para llegar a un lugar mágico. Donde nacen los cometas. En esta basta región se encuentra gran cantidad de objetos, polvo y hielo. Algunos conocidos, como Sedna, que es el objeto más remoto conocido de el Sistema Solar. Posee un “año” de 10.500 años terrestres.
Aunque atravesamos una gran zona del espacio no debemos olvidar que su existencia es aún teórica. Aunque Sedna está demostrada por la observación.

Más allá solo estrellas esperando darnos algún día la bienvenida. Un “hola, hace tiempo que esperamos”.

La banda sonora de este viaje, pinchando en la imagen.

Y aunque ya lo coloqué antes este video de Carl Sagan merece estar de nuevo:



Un saludo y que aproveche.

PD, Había perdido un planeta, pero una amiga me lo regaló. Gracias.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Literatura: El Retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde.

El retrato de Dorian Gray es un prodigio de anacronismo literario y certera metáfora de su tiempo. Tal fusión, casi imposible, resulta del talento narrativo de un genio literario, Oscar Wilde, tan legendario como su obra. Aunque lo más genial fue el y no su trabajo.

Oscar Wilde vivió un tiempo de milagros técnicos sin precedente en la historia de la humanidad, a pesar de vivir hace más de un siglo seguramente se habría sentido cómodo en la actualidad pues el mundo se encuentra en una situación muy similar.
A finales del siglo XIX la humanidad brillaba con fuerza en un mundo de razón y asombro tecnológico sin parangón, la humanidad no necesitaba del viento para surcar los mares a bordo de poderosos vapores cruzaban sin miedo el océano. La obra civil sustituía a la sacra, las catedrales no eran el asombro arquitectónico, el uso del acero y el cristal permitía los famosos palacios de cristal, edificios monumentales para deleite de los hombres cultivados.
La prensa y el telégrafo unían pensamientos y fomentaban el debate en atestadas sociedades científicas. Se discutía de ciencia, literatura y arte.
El primer metro de la humanidad unía Londres desde 1863 y convertía a esta brillante urbe en el centro del mundo.
Solo Nueva York igualaba a esta gran ciudad, tomando la delantera al ser la primera ciudad electrificada del planeta en 1878.

Pero si la ciencia y la cultura alcanzaban cumbres en Europa y Estados Unidos las diferencias sociales eran cada vez más profundas.
Si eras rico, y había mucha gente así en el Londres Victoriano, vivías un mundo de fiestas, charlas delicadas y un total desconocimiento (lo que era de buen gusto) de la paupérrima vida de las barriadas obreras de la urbe.

La belleza, fruto de un mundo deslumbrado consigo mismo era lo más importante. Belleza en las formas, educadas y sutiles, en la vestimenta o en la dialéctica eran lo único realmente importante. El mundo que rodeaba esta isla de ceguera propiciada por la brillante luz de fin de siglo se hundía en la pobreza y al borde de la terrible guerra que llegaría 25 años después.
No es de extrañar pues que Wilde, hijo de una familia cultivada, llegara maravillado a ese Londres de oropel.

Tampoco es extraño que escribiera esta fábula sobre la belleza y como es capaz de enmascarar los más terribles actos. El joven Dorian es adorado por sus semejantes por su dulzura e inocencia.
Pronto conocerá a otros hombres que caerán rendidos ante el encanto de su pureza. Una admiración casi religiosa, de una religiosidad pagana y apasionada. Pero Dorian también es inteligente y así tomará conciencia de su juventud y de su poder.
Y ese el principio de su perdición.
Para este relato, Wilde opta por un género en desuso para su época, la novela de terror gótica. Mezclando así un genero anticuado con un tema profundamente moderno. Dorian conseguirá verter en una magnífica obra de arte, un retrato de gran perfección que congelará su aspecto níveo en el tiempo. Así descubrirá que cada minuto se vuelca en su imagen permaneciendo el siempre joven.
Pero no sólo el tiempo corrompe al hombre. Cada vileza deja su marca en el retrato.
Y el vive los años siempre joven y encantador pero cada vez más corrompido al descubrir que su maravilloso aspecto le permite vivir realizando las más horribles traiciones sin ser nunca tenido en cuenta.
Mientras su retrato refleja la más abyecta corrupción de una alma más oscura que la nada, abrigada por la más bella luz de un rostro detenido en su momento más puro. Un segundo antes de caer en la decadencia.

Con esta novela de magnífica prosa, profundamente romántica y llena de pasión y terrible nos muestran al más horrible de los monstruos. Ese al que nadie teme, al que todos aman pero del que sólo se puede esperar crueldad.
La traición definitiva es que la más completa belleza nos afecta como la tormenta al barco. A un nivel profundo nos arrastra sin contemplaciones sólo por acercarnos sin tener en cuenta la verdad. Todo es frágil cuando se enfrenta a la fuerza de la naturaleza y la belleza y la pasión son una fuerza más.

Como en otros cuentos góticos Dorian seduce ( Drácula) además arrastra a la locura y la desesperación a los semejantes que se acercan a su influjo, ( Frankenstein).
Y como ambos irrumpe en un mundo que ignora su presencia o simplemente no es capaz de ver el horror que enmascara su belleza.
El retrato de Dorian Gray es un divertimento, una novela de terror clásica o una sagaz metáfora de otro tiempo.
Un tiempo donde lo externo, la apariencia lo es todo.
Donde es más importante parecer bueno que serlo.
Donde la gente cae ante la imagen y no desea entender lo profundo.
Y el anacronismo definitivo, escrita en 1890, ¿No parece terriblemente actual?

Un saludo y que aproveche.

martes, 29 de septiembre de 2009

La Red: Reflexiones de Repronto (IV)


Continuamos con nuestra visita al doctor de los martes.
Hoy llovidos del cielo.
Un saludo y a por la proxima receta.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Cine: Distrito 9 (comentario)

Distrito 9 es una película fallida, según como se mire.

Como película de denuncia social funciona pero nunca llega a ser realmente dura. El secuestro de una raza, el confinamiento en lugares como animales mientras se expolia sus recursos y la entrega de un territorio donde no son bienvenidos con la consiguiente tensión social no es algo nuevo. Los extraterrestres son Judíos.

Por otro lado Wikus exhibe un bigote y un flequillo bastantes característicos. Pero aunque muestra claramente una sociedad racista, la responsabilidad termina cayendo en un grupo empresarial con tintes de corporación pública (la M.N.U.). La cuidada elección de diálogos vagamente partidistas que terminan siendo en general positivos exculpa de algún modo a la humanidad. Por ello no se puede decir que sea realmente un punto fuerte su acento en los breves trazos de xenofobia de la sociedad sudafricana (que no se caracteriza precisamente por estar libre de prejuicios).

Por otro lado donde realmente saca músculo la historia es en su vertiente “película de acción” rodada con una cámara al hombro supuestamente documental no cae en los continuos bamboleos de este tipo de filmaciones y sabe controlar con precisión el recurso creando una buena tensión. En ningún momento nos sentimos perdidos y seremos conscientes incluso en lo más fuerte de la lucha la disposición de los personajes y el lugar donde nos encontramos.

Gracias al recurso documentalista, las falsas entrevistas y un lenguaje bastante realista la película se convierte en una película de género (acción) de gran calidad donde los protagonistas están bien definidos y donde puedes llegar a tomar cariño a su principal personaje, Wikus Van De Merwe.

Wikus, interpretado por el desconocido Sharlto Copley en un acierto de reparto, tiene todos los números para caer mal. Es el yerno del jefe, es un patán torpe y sin gracia, claramente racista más por costumbre que por convicción y lo único bueno que se puede decir de el es que ama a su esposa con una curiosa ternura y es aficionado a las manualidades infantiles.

Pero en una buena película, como al final es esta, estas premisas humanizan al héroe con lo que lo sentimos más cerca y lo acompañaremos a lo largo de su transformación mental.

En su periplo conoceremos a su compañero, el alienigena Cristopher Jones, necesario contrapunto al héroe. Necesario porque simboliza todo lo humano y sensible de la especie extraterrestre, humaniza al extranjero.

Por todo ello: ¿es distrito 9 una película fallida? No, si lo que buscas es una buena película de acción, ya sabes argumento y personajes además de...acción.

No, si lo que esperas es una metáfora social sobre el racismo y los vínculos más allá de un aspecto físico.

Si, si esperas que te sacuda como un nuevo Bladerunner tu conciencia y tu sensibilidad. No posee el lirismo necesario, no conmueve a nivel emocional. Es un cuento de ciencia-ficción. No es una obra maestra y cae en demasiados tópicos.

Entonces sentirás que más lo que pudo ser que lo que realmente es. Una película de aventuras. Una road movie urbana, dos personajes se embarcan en un viaje que les conduce a conocerse mejor y superar barreras que llevan con sigo. Llegan no a un lugar sino a un ser mejores.

Un regalo, Neill Blomkamp dirigió el corto Alive in Joburg que es el germen de esta película:




Un saludo y que aproveche.