Hoy ha fallecido Sidney Lumet, director de cine de clásicos sobre la moral y la televisión tan importantes como Doce hombres sin piedad o Network, un mundo implacable y clásicos de la intrigacomoSerpico o Asesinato en el Oriente Express. Precisamente de Network es este impresionante discurso, que puedes ver si pinchas sobre la foto del maestro.
Dentro de dos semanas podremos disfrutar del primer episodio de Juego de Tronos una monumental serie de la prestigiosa, con razón, HBO. Para ir haciendo boca, catorce minutos de gloria legendaria, el primer episodio de Juego de Tronos:
Valor de ley es la película número 17 en la filmografía de Joel y Ethan Coen. Ambos hermanos se han especializado en un estilo visual elegante y unos guiones excelentes donde narran historias a menudo truculentas donde el peso de los personajes es importantísimo. Personajes algo inusuales pero siempre memorables como la sheriff embarazada de Fargo, el sicópata de No es país para viejos, un guionista metafísico en Barton Fink y el mafioso sentimental de Muerte entre las flores. Todo un conjunto de grandes referentes. Siendo ese el sello de la casa no es raro que sus películas lleguen siempre con cierta espectación y además están consiguiendo que siendo tan personales además consiguen sintonía con el gran público y año tras año se suman más seguidores a su obra. Valor de ley es su primera reinterpretación de una película ya existente, el valor de ley original era una pequeña pero entrañable película del legendario John Wayne dirigida por el no menos importante Henry Hathaway. Ambas películas están basadas en la misma novela homónima de Charles Portis, además ambas son muy similares con diálogos calcados. Siedo así, ¿merece la pena ver esta nueva versión? Pues si, rotundamente. Es la misma película con muy ligeros cambios sobre todo en la última media hora. Cambios que mejoran el tono de pérdida que tiñe todo el film. Los personajes consiguen ser casi iconos gracias al mimo con que se perfilan sus frases y a la extraordinaria dirección de actores de los Coen. Además contar con Matt Damon y el inmenso Jeff Bridges es un autentico lujo. La película es un autentico homenaje al western, se recrea en los vastos territorios montañosos, la leyenda de los tipos duros, los valores caducos, los hombres y mujeres firmes, los tipos pintorescos y el mundo salvaje se recrean con mimo. Un mundo que al desaparecer se vuelve más crudo, menos mágico y donde las viejas leyendas se cubren de polvo. Allí llega una niña de determinación acerada que arrastra a fuerza de orgullo a los personajes y les devuelve a lo que siempre fueron, leyendas de otros tiempos. Algo que también ocurre con este género, el western vive sus peores momentos pero gracias a esta película, que es un gran película, puede ser que un genero algo olvidado por el efectismo y la alta tecnología recupere algo de su época dorada. Los hermanos Coen recuperan la forma de rodar de otros tiempos, calmada y cuidadosa con los detalles sin prisas ni movimientos bruscos. Esto no es un videoclip, es una Película con mayúsculas porque cuando el cine se hace bien vuelve a ser lo que siempre debió se, el séptimo Arte. Un saludo.
The Elder Scrolls IV:Oblivion fue un juego revolucionario, podías realizar la aventura principal o explorar el mundo y convertirte en un gladiador famoso, vampiro, ladrón legendario o asesino maestro de una orden perdida. O todas estas cosas a la vez. Es quizás el juego más parecido a un auténtico juego de rol que he visto. Además era técnicamente maravilloso. Apareció hace ya cinco años y por fin su continuación tiene fecha de salida, 11-11-2011. El título será The Elder Scrolls V: Skyrim. Y su avance lo podeis ver en el vídeo de cabecera. Para los nostágicos un pequeño regalo, los primeros minutos de Oblivion. Un viaje en el tiempo. Este era su comienzo allá por el 2006, sólo la música ya merece la pena.
Paul W. S. Anderson está ultimando una nueva versión de los tres mosqueteros. En esta película la trama se adapta a un estilo de ciencia ficción retro bastante interesante donde aparecen barcos voladores y gadgets varios. Además y por desgracia las escenas de lucha vuelven a parecer salidas de Matrix y eso ya no es sinónimo de actualización que ese estilo ya va para 12 años. Así que una de cal y otra de arena para un director que ha filmado la horrible saga de Resident Evil, Mortal Kombat, Elien vs Predator y la única salvable Horizonte Final. Con estas credenciales no anima mucho pero el avance parece divertido.
¿Tan difícil es hacer una versión digna de la clásica película de aventuras? Un saludo.
Cisne negro es una maravilla de película. Trata sobre la pasión, el valor la determinación que se esconde tras el difícil mundo del ballet. Natalie Portman interpreta a una bailarina dedicada por entero al mundo de la danza que en el proceso de construir el papel de su vida, protagonista en El lago de los cisnes, termina sacrificando todo lo demás. Darren Aronofsky dirige esta pequeña gran joya y consigue desde el principio atraparnos en esta fábula paralela donde la danza y la historia de la bailarina se confunden en un juego de espejos con el personaje interpretado. Esa imagen especular es importantísima y la fábula usa y abusa de la asimetría contínuamente. La propia película incluye una clara dualidad, comienza retratando con dureza el mundo del balet con una escena inicial donde ella se prepara las zapatillas y unos planos tremendos de unos pies completamente deformados. Pero termina como una auténtica película de horror. Horror del bueno no basado en sustos ni efectismo, que lo hay, sino consiguiendo arrastrar al espectador al mundo oscuro y difuso de la locura de tal forma que esa misma, insana, locura nos aparece llena de belleza. En esta complicadísima labor los secundarios realizan sus papeles acompañando con elegancia y sutileza a su protagonista que comienza siendo la Natalie Portman bellísima pero algo niña, un tremendo acierto de reparto, incluso eclipsandola en algunos momentos para desaparecer completamente cuando el cisne negro aparece en escena. Es así como Portman gana la película y se la lleva con total justicia. Una película de terror psicológico al estilo de El Resplandor o Psicosis pero que a mi personalmente me ha gustado mucho más que estos clásicos. Si alguna vez se ha dudado de que la calidad y el cine de género pueden ir juntos esta película callará muchas opiniones. Una gran película para pasar un mal rato maravilloso en un cine a oscuras. Un saludo.
You Tube es uno de los "fenómenos" que más me apasionan de la red y tiene una iniciativa muy interesante.
La posibilidad de seguir un conjunto de conciertos por la red desde el teatro de la ópera de Sydney.
Podemos ver un programa bastante completo que se desarrollará a lo largo de esta semana terminando el próximo lunes. Además existen varias proyecciones donde aprender algo de los miembros de la orquesta. El exterior del auditorio estará adornado por unas proyecciones de gran espectacularidad pero lo más interesante es que es una emisión completamente gratuita para todo el planeta.
Ya está confirmado quien será Jonathan Kent, padre adoptivo de Superman en la tierra. Como es habitual será un actor ya consagrado que transmita cierto aire de venerable paternidad. Glen Ford lo fue de las películas originales. Ahora el elegido es Kevin Costner. ¿Me hago mayor o este hombre es muy joven para ser el padre de Klark Kent?
La cadena de televisión NBC presenta a la actriz Adrianne Palicki protagonista de "Wonder Woman," que cuenta como productor ejecutivo David E. Kelley ("Boston Legal," "Ally McBeal," "Harry’s Law"). Parece que desaparece la famosa falda estrellada en favor de unos pantalones bastante ceñidos. Aún así me quedo con la versión comic.
Todo gran héroe necesita un espejo, la némesis que le da la medida de su grandeza. Contra el paladín de todo lo bueno que es el Capitán América se alza este ex nazi señor del grupo Hydra. El Cráneo Rojo, interpretado por Hugo Weaving.
Por fin existe una imagen final del aspecto que lucirá el nuevo Spiderman. Aun falta un año para que podamos ver la película pero parece que el aspecto no estará nada mal. Por cierto, para los muy observadores..¡Vuelven los lanza-redes!.
Existen películas que basan su éxito en personajes con carisma y en una cuidadosa selección de actores. Si el guión es medianamente bueno y su director entiende cuales son los puntos fuertes y lo explota con cuidado, el resultado es algo parecido a RED. En RED se narra las aventuras de un grupo de super espías jubilados que a pesar de su retiro forzoso siguen siendo los mejores en lo suyo. Con la caída de las grandes superpotencias y sus pueriles enfrentamientos estos hombres y mujeres algo desencantados descubren que tienen más en común con sus enemigos del pasado que con un gobierno de jóvenes y eficientes agentes que parecen troquelados en una cadena de montaje. Con esta premisa y de la mano de unos más que divertidos Bruce Willis, Morgan Freeman, John Malkovich y Helen mirrel se pinta un cuadro difícil de fallar. Así el director compone una aventura de acción que se ríe de si misma y que en algunos instantes es realmente divertida. No es Sin Perdón, no es una obra maestra pero da gusto lo bien que se pasan estos 90 minutos de disparos y persecuciones. No hay reflexiones sesudas sobre ideologías caducas, aquí un cincuentón le da una paliza a un comando asesino de la CIA mientras se toma un vaso de leche y como el tipo es carismático y además te lo presentan como un hombre majo y Willis actúa como sabe, pues te cae realmente bien. Ese es el primer paso importante porque después de eso, como lo aprecias, empiezas a interesarte por la historia y por lo que sucederá y eso es lo que hace una película interesante. Una especie de verano azul armado y con cierta mala leche que protagonizado por estrellas de geriátrico enamora lo suficiente para disfrutar con ellos los 90 minutos de entretenida película. Una diversión interesante. Un saludo.
127 horas es una película entrañable, genera cierta sensación de humanidad y buen rollo que tan buen resultado da en otras películas como Forrest Gump o Que bello es vivir. Es sorprendente porque su director lo consigue a pesar de que Danny Boile se empeña durante buena parte del rodaje en abrumarte con excesiva información visual y sonora. Una banda sonora estridente y unos continuos cambios de ángulo, bastante forzados con cámaras colocadas en extrañas posiciones te agotan mentalmente quizás para que cuando llegue el momento la soledad, el silencio y la desesperación te atrapen algo desprevenido. Así empatizarás mejor con el protagonista y esa soledad profunda que atraviesa durante las 127 horas en las que poco a poco sientes como el buen humor, las esperanzas se van agotando con la certeza de la muerte en lo más profundo del cañón que es como una metáfora de ese paso hacia el fin que todos tendremos algún día. En ese momento la película casi se detiene entre imágenes de la familia del pobre desgraciado, mitad alucinación, mitad despedida y entonces es cuando todo el peso de la película descansa sobre James Franco y ese actor que casi siempre parece algo colocado y que hasta ahora era conocido por una interpretación más bien sosa en la trilogía de Spiderman se revela como una auténtica bestia escénica. Encaja la tarea y construye un relato creíble de una situación que aunque real resulta tan abrumadora que casi parece imposible. Con una interpretación que crece a medida que la humanidad se desarrolla en este hombre atrapado consigue su máximo cuando esa humanidad casi se apaga y la locura aparece como única solución. Una solución tomada como último recurso y más como un arrebato que como una estrategia meditada. En esa situación James Franco resulta absolutamente creíble y da una auténtica lección de arte escénica. Una pequeña gran maravilla que cautivará a todo aquel que la vea, gracias a un director con una estrategia clarísima y perfectamente ejecutada y a un actor que lo da todo para este fabuloso papel. Cuando ambas cosas suceden la película es grande. Un saludo.
Durante la Super Bowl las grandes productoras estrenan los pesos pesados de la industria cinematográfica. De todos los anuncios de cine estos son los tres más esperados.
"Dos cosas me llenan el espíritu de admiración y espanto: el cielo estrellado sobre mí, y la ley moral de mí mismo" dijo el filósofo Immanuel Kant.
Con las películas pasa lo mismo, a veces su razón de ser se basa en un marco exterior grandioso que da fuerza y épica al conjunto, una guerra, el espacio, la naturaleza desatada. Otras veces el sentido es algo íntimo, la bondad, el sentido del deber, la cobardía.
En El discurso del rey a pesar del personaje y el tremendo momento histórico en el que su vida discurre la épica viene dada por la testarudez de su protagonista. Un hombre condicionado por la tartamudez que ve como de forma inexorable los acontecimientos se alinean para convertirlo en rey del Imperio Británico.
La película comienza en los años 20 con una extraordinaria presentación donde Colin Firth que interpreta al duque de York, Alberto Federico Arturo Jorge de Windsor se enfrenta a un micrófono durante la clausura de la exposición del imperio de 1925.
La escena que comienza de una manera formal pronto se nos presenta adquiriendo un aire de pesadilla, tomas algo forzadas y el rostro de su protagonista luchando por arrancar las palabras atrapadas en lo más profundo de su garganta. El público pasa del silencio más respetuoso a la sorpresa, la sonrisa disimulada o las lágrimas de su esposa.
Con esos pocos minutos iniciales la película nos muestra la tremenda fuerza de voluntad del protagonista, los poderosos condicionantes de su cargo y el apoyo incondicional de su mujer, que interpreta de forma maravillosa Helena Bonham Carter que si dejara por una temporada de interpretar las fricadas de su marido podría empezar a demostrar lo extraordinaria actriz que es.
El tercero del trío es el siempre fabuloso Geoffrey Rush que para mi es uno de los actores con más carisma en pantalla del panorama actual. Domina cada plano como debe ser pues el será el encargado de corregir la tartamudez del duque.
Por su parte Colin Firth que se ha especializado en papeles de hombre discreto, tirando a soso pero siempre un actor interesante, en esta película da una muestra de actuación extraordinaria. Donde Rush, profesor australiano de logopedia, es excéntrico y excesivo Firth resulta siempre poderoso y contenido. Su presencia física denota siempre una impresión de ser un hombre a punto de estallar por todas las convenciones sociales y por todas las palabras nunca dichas que parecen querer brotar sin control en cualquier momento.
Lejos de ser un duelo ambas interpretaciones tejen completamente la película haciendo que su visionado sea una experiencia completamente hipnótica. Cada uno de ellos atrapa nuestra atención en cada palabra y detalle porque sus actuaciones van más allá de las palabras y cada gesto demuestra que actuar es algo más.
El resto es soberbio, producción inglesa de postín cada detalle histórico es perfecto y cada secundario merecería una película propia. Un extraordinario guión y una dirección sobria que destaca por la seguridad con la que se desarrolla la historia. Todo en esta película encaja a la perfección como el montaje de un viejo coche de lujo, perfección por los detalles hacen un conjunto perfecto.
Pero cuando dos actores encuentran el ritmo y saben jugar su papel como la hacen sus protagonistas eso es lo de menos. O quizás es que cuando todo está tan bien hecho parece fácil olvidarte del inmenso talento que supone hacer una gran película y esta es muy grande.
El cielo a simple vista en un día despejado de invierno como lo es hoy aparece de un profundo color azul. Eso se debe a un efecto conocido como Dispersión de Rayleigh.
Como el cielo está limpio las partículas en suspensión son extraordinariamente pequeñas. La ley de dispersión de Rayleigh dice que esa dispersión debe estar relacionada con la longitud de onda de la luz y el tamaño de las partículas con las que "choca". En esta situación la longitud de onda que mejor se dispersa es la que corresponde con el color azul y además según Rayleigh lo hace por igual en todas las direcciones. El tercer factor en esta ecuación es el ángulo en el que incide la luz, por eso en el atardecer la luz varía hacia el rojo.
¿Porqué entonces en zonas de costa o en días de bochorno el cielo se ve blanquecino?
En esos días hay una gran concentración de pequeñas gotas en suspensión, estas gotas son sensiblemente mayores que las que generan el efecto Rayleight, unas diez veces mayores, no dispersan la luz sino que la difunden como si pusieramos una tela ligera frente a una bombilla. Este efecto se llama efecto Mie.
Saber porqué ocurren las cosas no las hace menos hermosas pero quizás más interesantes.
A finales de los años setenta Stephen King publicó La danza de la muerte. Años después en 1990 en una especie de "versión del director" publica una versión extendida titulada Apocalipsis.
En esta novela coral un grupo de supervivientes al fin de la civilización por culpa de una especie de supergripe se aglutinan en dos bandos, uno junto a una visionaria llamada mamá Abigail y otro junto al demoníaco Randall Flagg.
La novela tuvo una adaptación mediocre como miniserie hace mucho tiempo, la verdad es que la novela es una de las más interesantes del autor y auna una extraña épica junto con unos personajes absolutamente memorables.
Ahora Warner a decidido realizar un conjunto de películas para adaptar la novela al cine.
Creo que es la novela más larga de King así que espero que sea una trilogía porque cada momento de la trama es interesante.
El demonio bajo la piel narra como el ayudante del sheriff de un pequeño pueblo estadounidense desata una ola de asesinatos conmocionando una comunidad falsamente idílica.
La mejor tradición del cine negro se basa en que a través de los personajes en contacto con el crimen, policías, detectives o periodistas, mostrarnos lo peor del género humano. No es negro porque habitualmente suceda por la noche sino porque el alma de sus protagonistas es siempre oscura, porque de día todos somos buenos y honrados pero la naturaleza humana se libera cuando las convenciones ceden y se rebela de una forma torturada, cruel y homicida.
Esa es la base de esta película, cine negro del bueno. Bajo la primera capa de comunidad ideal donde el ayudante del sheriff no lleva armas y todo el mundo se conoce. Donde existe cierto sentimiento de comunidad y vecinos que se ayudan. Existen tensiones heredadas de padres a hijos, en el interior de las casa, cuando nadie nos ve hay historias de abusos, asesinatos encubiertos, intereses económicos. Bajo un aspecto sano y atractivo se esconde lo más podrido del ser humano, el demonio bajo la piel.
Así su protagonista Lou Ford un hombre con cierto atractivo pueblerino por su sencillez y buenas maneras algo anticuadas esconde una vida torturada de abusos sufridos en la casa de sus padres donde sigue viviendo. Una vida que pasa factura porque Ford está completamente loco, no tiene ningún freno moral y mata sin emoción alguna.
Con una excelente composición esta película nos sitúa en el marco temporal y nos dibuja a su personaje principal desde el primer minuto. Por desgracia desde ese primer minuto la naturaleza de Ford es tan inhumana que resulta imposible empatizar con el.
Así ver la película es un ejercicio que recae no en entender la motivación del protagonista ni en intentar comprender que resortes lo mueven sino en seguir la trama. Una forma complicada de ver una película que su director Michael Winterbottom consigue subsanar casi al cien por cien.
Casi porque quizás al principio y al final la trama es algo atropellada llena de saltos y se apoya en exceso en su extraordinaria parte media para cautivar nuestra atención. Casi también porque si apuestas por un auténtico monstruo y Ford lo es, necesitas humanizar al resto de personajes y aunque los dos intereses amorosos del protagonista son en gran medida todo lo bueno en el sentido de bondad de la película su humanidad es engullida completamente por la actuación de Casey Affleck que es un auténtico abismo.
No en vano ambas actrices tienen un aspecto inocente en una gran elección de interpretes, Jessica Alba y Kate Hudson son "chicas buenas" pero su contrapunto es el mal absoluto.
Otro punto flojo, es tan perfecta la recreación de ese mal, tan sin fisuras que sorprende que no hayan saltado todas las alarmas del pueblo hace años algo que la novela de Jim Thompson probablemente se explique con mas detalle.
A medida que avance la trama y como buen cine negro la corrupción del pueblo se hará patente, los interese del magnate del petróleo, el extraño representante sindical que aparece siempre al margen y casi parece fruto de la imaginación del protagonista. Todo ello hace que esta película trascienda lo común y se convierta en una pequeña maravilla digna de verse.
Es importante remarcar que es una película extremadamente violenta, porque su personaje así lo es, pero también es importante entender que esa violencia no es gratuita en absoluto.
Una gran película de género y una extraordinaria elección para ver cine adulto del que genera una buena discusión cuando se encienden las luces.